Es normal que cuando no tenemos experiencia en la compra de piedras para la bisutería, nos vemos obligados a aceptar lo que nuestro vendedor dice de ellas. Finalmente terminamos comprándolas sin estar completamente seguros de lo que llevamos: es básicamente “comprar a ciegas” a pesar de estar presentes. Y es que seguramente tienes el deseo de comenzar a crear diseños utilizando algún tipo de piedra, sin embargo el miedo a conseguir algo de mala calidad a un precio bastante elevado es latente.

Una de las formas para determinar la autenticidad natural de una piedra, sería mediante un proceso de prueba con equipos especializados y de la mano de algún gemólogo. Pero aceptémoslo, no es algo tan fácil o común de realizar; no es como que sales y dices: “ahorita vengo, voy con el gemólogo”. Además, dicho estudio es bastante costoso y utilizarlo puede derivar en gastar más que en la piedra en cuestión.

Pero no te preocupes, en éste artículo te platicaremos un poco acerca de las diferencias de las piedras naturales y las piedras de imitación, así como de los tipos de piedras utilizados en la bisutería. Hoy te compartiremos una serie de tips y datos, que si bien no son infalibles del todo, te permitirán contar con una base y criterios para que al momento de adquirir una piedra, tengas una idea más clara de lo que buscas.

Existen 3 tipos de piedras en el mundo de la bisutería:

  • Piedras Naturales
  • Piedras Sintéticas
  • Piedras de Imitación

Piedras Naturales

Lo primero que debes saber, es que en la bisutería no existe una piedra natural como tal. A menos de que te guste la idea de traer en el cuello un pedazo de piedra de 4kg amorfo; sería muy difícil e ilógico pensar en utilizarlas para armar, ya que éstas se encuentran en el subsuelo y su forma original es en su estado en bruto. Por ende, la mayoría de las piedras que se utilizan en la bisutería tienen un proceso que les otorgará una forma o tamaño en específico. Aun con todo lo anterior, para el mercado siguen siendo consideradas como piedras naturales.

Sin embargo en dichas piedras existen algunas características que las separan de las piedras de imitación. A continuación te compartiremos algunas características físicas para que te sea un poco más fácil diferenciarlas:

Peso: Todas las piedras poseen un peso específico que las identifica, sin embargo en este punto hablaremos más bien del peso que apreciamos al momento de sostener una piedra con la mano. Considerando que por lo general, las piedras naturales suelen ser más pesadas que las de imitación; al tomarle el peso a una, si ésta pareciera ser más liviana de lo que esperamos en relación a su tamaño: estás en presencia de la primera alarma que te indica que podrías estar frente a una piedra falsa.

Temperatura: Las piedras naturales son definitivamente más frías al tacto, por ende si al tocar una de ellas ésta se siente similar a la temperatura de la mano: nuevamente podrías estar en presencia de una imitación. Eso sí, excluye de este principio las perlas, nácares y corales naturales, pues éstas al ser orgánicas, también alcanzan temperaturas tibias.

Color: Si puedes, investiga la saturación del color de la piedra que deseas comprar. Con muy pocas excepciones, una auténtica piedra debe tener un matiz. La coloración irregular sugiere de inmediato, que la piedra ha sido mejorada con tintes o es completamente falsa.

Textura y Forma: Regularmente las piedras artificiales pueden mostrar fisuras o una completa falta de inclusiones en su textura, ambos son signos que determinan que no es natural. Las piedras naturales comúnmente presentan marcas propias de su generación en la Tierra; su forma no es similar entre una y otra, así mismo como su tamaño.

 

Piedras Sintéticas:

Las piedras sintéticas son piedras fabricadas en laboratorios y pasan por un proceso que les otorga un color, tamaño o durabilidad mayor al de sus características naturales iniciales. Como bien lo comentamos con anterioridad, los procesos por los cuales las piedras suelen pasar para convertirse en un accesorio de bisutería, no le quitan su estatus de piedra natural en el mercado. Esto también sucede con las piedras sintéticas, ya que éstas son creadas con la intención de proporcionar variedad en el mercado y con ello mantener la rentabilidad de los diseños. ¿Te imaginas que aburrido sería para los clientes comprar el mismo color y forma de piedra en todas partes?

Los procesos más comunes en las piedras sintéticas son:

 

Proceso de calor: procedimiento destinado a aclarar, oscurecer o modificar el color de algunas piedras naturales, también mejora la claridad de la piedra.

Proceso de irradiación: agrega color a ciertas piedras preciosas y a las perlas.

Proceso de impregnación: a través de aceites, ceras o resinas incoloras aplicadas sobre la gema, permite ocultar una variedad de imperfecciones y con ello se mejora la claridad y apariencia de las mismas.

Proceso de relleno de fracturas: se usa para ocultar las grietas de las gemas mejorando la apariencia y durabilidad, se hace aplicando una inyección de plástico o vidrio incoloro.

Proceso de difusión: se le agrega color a la superficie de las piedras incoloras; el centro de la piedra permanece incoloro.

Proceso de teñido: se usa para agregar color y mejorar la uniformidad del color de algunas piedras preciosas y perlas.

Proceso de blanqueado: se usa para aclarar y blanquear algunas piedras preciosas, incluyendo el jade y las perlas.

 

 

Piedras de Imitación

 

Como lo indica la palabra, imitan a su análoga natural en su aspecto y color, pero no disponen de las características ópticas ni físicas, y por ende tampoco sus propiedades. Si consideramos que hay un porcentaje importante de personas que compran algunas gemas porque poseen ciertos atributos o afinidades, este punto toma relevancia, puesto que estas piedras son solo eso: imitaciones y que por lo general no son más que vidrio o plástico.

Si hablamos de precios, las piedras naturales comúnmente tienen un costo mayor al de las piedras sintéticas y de las de imitación. Por su parte, el precio de las piedras sintéticas dependerá del tipo de proceso al cual hayan sido sometidas: puede existir la posibilidad de que su precio se empareje con el de las piedras naturales.

Debes tomar en cuenta que el tipo de piedras que necesitas, dependerá de hacía qué tipo de clientes te quieras enfocar. Por ejemplo, no vas a invertir en piedras naturales extremadamente costosas, para armar diseños y ofrecerlos a las mamás de los amigos de tus hijos. Te sugerimos poner en la balanza los costos y la demanda, para que tu próxima compra sea inteligente y se vea reflejada en tus ventas.

Obviamente no puedes dejar pasar la oportunidad de conocer nuestro amplio apartado de piedras en nuestro catálogo en línea:

http://www.karati.com/piedras/

Tampoco pierdas la oportunidad de visitarnos en alguna de nuestras tiendas físicas y poner en práctica nuestros consejos: